Punto de Encuentro sobre la Educación en Situaciones de Emergencia

Profesores y alumnos

‘Una enseñanza de calidad lleva a los niños a la escuela y los mantiene allí.’

Así concluye el informe del Instituto de Estadística de la UNESCO 2006 sobre profesores y calidad educativa (UIS-UNESCO, 2006). Efectivamente, los estudios muestran que la inversión en profesores – específicamente en su formación y motivación – mejora tanto el acceso a la educación como la calidad del aprendizaje (ver UNESCO, 2004; Save the Children, 2010; Shriberg, 2007).

Los mejores profesores son aquellos capaces de inspirar, dirigir y educar a los niños para el futuro de una nación. En situaciones de emergencia, los profesores tienen un papel aún más importante que jugar, ya que no solo deben impartir conocimientos, si no que también deben inculcar confianza y una sensación de seguridad y normalidad. Su papel en tales momentos es de vital importancia: son responsables del bienestar de los niños durante y después de una situación de emergencia (un hecho que se pasa por alto demasiadas veces). Sin embargo – aunque en países con bajos ingresos sus salarios puedan representar el gasto mayor dentro del presupuesto para educación – los profesores a veces tiene el estatus más bajo y son los peores pagados de todos los funcionarios (Brannelly and Ndaruhutse, 2008).

¿Son los profesores la fuerza motriz olvidada? 

Con las prisas por reconstruir, ¿se convierten los profesores en el eslabón perdido en la consecución de una educación de calidad? (ver Kirk and Winthrop, 2007). Muchos niños que se encuentran en situaciones posteriores a conflictos o catástrofes tienen un aprendizaje en contextos de pobre calidad, a menudo sin materiales de aprendizaje y en condiciones que pueden no ser propicias para el aprendizaje.

A veces lo único que tienen es el profesor. Esta es la razón por la que estos profesores tienen que hacerlo lo mejor posible.

¿Cuál es la diferencia en cuanto a la formación del profesorado en situaciones de emergencia?

  • A los profesores se les pide que sigan trabajando en un entorno estresante : puede que el conflicto continúe, que algunos familiares hayan sido asesinados o estén desaparecidos y los estudiantes u otros miembros del personal pueden estar afectados por algún trauma.

  • Puede que haya FInstitutos de formación del profesorad que no estén funcionando o que no tengan la capacidad de formar a un gran número de profesores nuevos.

  • Existe la necesidad de una formación rápida para profesores no cualificados (a menudo un alto número de ellos), bien para trabajar dentro del sistema gubernamental o en ONGs- o en escuelas con apoyo de las Naciones Unidas. La formación puede estar dirigida por ONGs u organizaciones de la ONU, bien para el sistema escolar del gobierno o para escuelas gestionadas por ONGs o comunidades.

  • Se necesita formación sobre:
  • La formación debe estar reconocida por el gobierno, de forma que los profesores puedan estar adecuadamente certificados, compensados y reconocidos, al menos después de la situación de emergencia.

Enlaces

  • Para ver un breve informe sobre el modelo de las Escuelas amigas de los niños de UNICEF (Child-friendly schools - CFS) y para leer más sobre las experiencias de alumnos en situaciones de emergencias
    haga clic aquí  >>
  • Apara averiguar más información sobre los modelos CFS de UNICEF
    haga clic aquí >>
  • Para leer el Informe de la OCDE sobre este tema: ‘La Cuestión del Profesorado: Atraer, Desarrollar y Retener a Profesores Efectivos’
    haga clic aquí (PDF) >>
  • Para leer las Notas Orientativas del INEE sobre ‘Profesores y Aprendizaje’
    haga clic aquí (PDF) >>